Naturblog
Información nutricional, recetas y consejos Naturhouse para mejorar tu alimentación y tener un estilo de vida saludable.

6 beneficios de las algas marinas

beneficio algas marinas

Las algas son organismos acuáticos que crecen en lagos, ríos y mares. Aunque se las conoce como las plantas del mar porque también poseen clorofila y hacen la fotosíntesis, en realidad no pertenecen al reino vegetal, sino al reino protista.

Existen muchos tipos diferentes de algas, muchas de las cuales pueden consumirse, como el alga nori, quelpo, wakame, kombu, espirulina o chlorella. Las algas marinas son superalimentos porque contienen una elevada concentración de nutrientes en su composición. Son especialmente ricas en minerales, fibra y antioxidantes y son muy bajas en calorías. Su alto contenido en yodo las convierte en un estupendo sustituto del marisco en las dietas vegetarianas o para las personas con alergia.

Propiedades de las algas marinas

  1. Reducen el colesterol malo y mejoran la salud cardiovascular

Las algas marinas son un alimento con muy pocas grasas que, además, son capaces de reducir el colesterol malo (LDL) hasta en un 18%. Las responsables de esta función son las fibras solubles, que pueden llegar a representar hasta un 64% del total del peso seco del alga.

  1. Combaten el estreñimiento y las enfermedades digestivas

También es a la fibra a la que tenemos que agradecer las propiedades digestivas y reguladoras del tránsito intestinal de las algas. Aumentan la flora intestinal, mejoran las digestiones y protegen las mucosas del sistema digestivo. Todo ello sirve para prevenir enfermedades intestinales y de colon.

  1. Nos ayudan a adelgazar

Dos factores hacen de las algas marinas nuestro gran aliado en las dietas de adelgazamiento: su capacidad saciante (otra de las ventajas de su alto contenido en fibra) y su baja carga calórica.

  1. Previenen y controlan el hipotiroidismo

La deficiencia de yodo es la causa que genera el hipotiroidismo, una enfermedad que afecta a las glándulas tiroideas, las encargadas de gestionar nuestra energía y nuestro sistema inmune, de crear proteínas y reparar nuestras células, entre otras funciones vitales. Las algas marinas, especialmente las variedades kombu, wakame y nori, son muy ricas en yodo y, por tanto, ayudan a la salud de nuestro tiroides.

  1. Fortalecen huesos y dientes

Las algas contienen diez veces más calcio que la leche, además de otros minerales como el magnesio y el fósforo que también contribuyen a la robustez de nuestro sistema óseo. Por ello, su consumo está especialmente indicado en mujeres que han llegado a la menopausia, ya que ayudan a prevenir la osteoporosis.

  1. Limpian nuestra sangre de toxinas

El agua de mar contenida en las algas purifica y alcaliniza nuestra sangre y limpia nuestro sistema linfático. Algunos de sus componentes tienen propiedades quelantes, es decir, que son capaces de unirse a metales pesados y toxinas para que nuestro cuerpo las expulse. Uno de estos componentes, el alginato de ácido, puede incluso eliminar material radiactivo de nuestro cuerpo. 

Cómo tomar algas marinas

Tenemos mucho que aprender de la cocina asiática que lleva siglos utilizándolas en sus recetas de manera habitual. 

Podemos encontrarlas secas en herbolarios y tiendas especializadas y, cada vez, en grandes supermercados. Para consumirlas solo tenemos que mezclarlas con agua y esperar a que se hidraten. Es importante tener en cuenta que al hidratarse aumentan mucho su tamaño, por lo que una cantidad de 4 o 5 gramos será suficiente para llenar un plato.

Podemos probar a elaborar recetas japonesas que la incluyen, como la sopa de miso, la ensalada de wakame o el sushi. También podemos añadirlas a recetas occidentales, como en nuestros platos de legumbres, potajes, sopas y cremas de verduras. Una pequeña cantidad servirá para realzar el sabor de estos platos, dar cremosidad a su textura y aprovechar sus nutrientes. Ten en cuenta que deberás reducir la cantidad de sal de estas preparaciones, ya que las algas salarán la comida.

También podemos encontrar algunas variedades de algas en polvo, como la espirulina y la chlorella, un formato muy interesante para la elaboración de zumos y batidos. De nuevo, te recomendamos ser muy cauto con las cantidades ya que aportan muchísimo sabor.

¿Te atreves a introducir las algas en tu dieta?