Consejos para una guía alimentaria que puedes seguir en casa

A veces, nos resulta complicado seguir una dieta equilibrada pero, no porque nos dé pereza o no sepamos qué hacer, sino porque nos falta planificación. Al final, comemos en función de lo que tenemos en la nevera o lo que nos va llamando la atención en el supermercado.

Por eso, te vamos a dar unos consejos para confeccionar una guía alimentaria. Así, llevarás un seguimiento de lo que estás comiendo y podrás planificar comidas variadas y saludables.

¡Al tener una guía alimentaria obtendrás muchos beneficios! No tendrás que estar pensando cada día qué vas a comer; ahorra tiempo y esfuerzo planificando tu menú con antelación. Esto te ayudará, también, a la hora de hacer la compra, pues te ceñirás a una lista con la que comprarás sólo lo necesario.

Diseña una guía adaptada a las temporadas

Es mejor consumir alimentos de temporada siempre que sea posible. Estarán más frescos y serán de mayor calidad. Además, los alimentos de temporada te permitirán ahorrar dinero y realizar compras más responsables.

En esta línea, incorpora a tu guía aquellos menús que te vayan a permitir aprovechar los alimentos de temporada. Esto también te ayudará a introducir variaciones en tus menús utilizando estos productos.

Incluye varias frutas o verduras al día

Es muy importante incluir frutas y verduras a la dieta. De hecho, lo ideal sería que consumieras varias piezas de fruta o algún plato de verduras y una fruta cada día.

¿Cómo incluirlo en tu guía? Puedes hacer una planificación semanal para comprar fruta y verdura suficiente para cinco o siete días.

Comprueba cómo aprovechar todo lo que tienes en la nevera

Mira lo que tienes en la nevera y en el congelador. A veces, tienes restos de comida que han sobrado o bien tienes condimentos o productos que ibas a utilizar y, por alguna razón, no los has tomado cuando planeaste.

Aprovecha todos estos restos para hacerte una comida o cena, como podría ser un plato combinado de unas verduras que te hayan sobrado. ¡Ante todo, no desperdiciar!

Planificación de las comidas

Por último, lo ideal es que tu guía alimentaria incluya tres comidas principales y una merienda para cada día. Así, te será más fácil tener un menú semanal con todo el aporte de nutrientes necesario, poniendo énfasis en las vitaminas, minerales y fibra.

El reparto de nutrientes variará en función de las actividades que realices en tu día a día pero, como mínimo, debe haber tres comidas diarias. En este sentido, es recomendable que el mayor aporte de alimentos se dé durante el desayuno y la comida, para aprovechar, así, los beneficios de una cena ligera. Si te apetece lo puedes complementar con un método depurativo.

 

¡Es muy fácil seguir una guía alimentaria! Ten en cuenta que debe haber variedad, cantidad suficiente y productos frescos y de calidad.

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